Seamos realistas: ¿Cuántas parejas se han roto por una afición incontrolable de una de ellas? Aunque podemos mirarlo por el lado bueno. ¿Cuánto amor puede haber en una persona que aguanta casi a diario una adicción “buena” al otro? Son preguntas para los que cada uno tendrá su respuesta, pero sí, hoy intentaremos desvelar como son las parejas de los amantes de los viajes, de los verdaderos viajeros, de los que nunca pueden dejar de viajar. Ya se sabe: “Detrás de un gran viajero, siempre hay una persona con paciencia”.
Viajar, viajar y viajar. Pero no solo eso es lo que tendrás que soportar. Prepárate para que te lleven a cualquier lado, sea peligroso, o no. Que te hagan ir a lo cutre, “que si no el dinero no da”. Que tengas que levantarte en vacaciones a la misma hora que cuando trabajas. ¡O antes! Que andes como si fuera el último día de tu vida. Aguantar que cada monumento requiera por lo menos 10 minutos de fotografías. Quedarte sin el viaje al pueblo. Tener que visitarlo todo de una ciudad. ¿Sigo?









