En mi reciente viaje a Ibiza contemplé por primera vez una imagen. Se trataba de un par de detectores de metales, personas que salen con sus máquinas en búsqueda y captura de objetos de metal. Mis amigos ya los habían visto antes. Reconozco que nunca he ido mucho a la playa, siempre he veraneado en interior y cuando comencé a viajar lo hice al extranjero, donde nunca había visto nada parecido. Pos eso esto me dejó bastante perpleja. Curiosa afición esta.
Este tipo de personas que rastrean las playas españolas lo hacen por hobbie, eso aún me sorprendió más. Pero bien pensado, está claro que como mucho pueden encontrar en torno a cuatro euros diarios. Algo muy inferior a lo que puede costarles la maquinaria necesaria.