
España puede presumir de contar con una reserva natural del surf. Se trata de la segunda existente en Europa (después de la de Ericeira, en Portugal) y ocupa las playas de Ribamontán al Marla, en Cantabria. Con ello se reconoce este espacio por su valor para practicar este deporte y como patrimonio y recurso natural, deportivo, socioeconómico y cultural.
Los arenales que quedan dentro de la reserva son los de Somo, Loredo, Los Tranquilos, Galizano y Langre, ideales para surfear, pero también bellas playas donde bañarse.








