Cuál fue nuestra sorpresa al navegar por la red y descubrir que no solo hay hoteles raros repartidos por el mundo, sino que también hay campings que lo son: únicos, originales, diferentes. Uno de ellos es Casa del Mundo, en Alicante, que cuenta con una serie de casas rodantes, que vienen a ser roulotes decoradas con mucho encanto y convertidas en alojamiento.
Pero además, este alojamiento nos ha descubierto otro fenómeno en los viajes: el Glamping, que es sencillamente la unión entre el glamour y el camping. ¡Ideal! Y es que un establecimiento aunque no sea un hotel al uso no tiene por qué no poder contar con comodidades, detalles cuidados y un buen servicio.









